lunes, 14 de agosto de 2017

Te recomiendo un libro #3

¡Buenas a todos! Hoy vuelvo con la tercera entrega de esta nueva sección que les traigo cada martes por medio en el blog. Esta vez le toca a un libro muy especial y diferente, dado que puedo decir que al menos por un tercio del mismo hubiera jurado que no me gustaba. Se trata de Anne, la de Tejados Verdes de Lucy M. Montgomery. Este libro llegó a mí gracias a Ana Claudia del blog El Refugio del Dragón de Tierra quien lo propuso como libro del mes de marzo en el #Clubdelectura.uy. Si quieren leer una reseña más precisa, no solo del libro sino también de la nueva serie de Netflix, les sugiero que se pasen por su blog (y ya de paso se queden y comenten).



Autora: Lucy M. Montgomery (1874 - 1942, Canadá)
Título: Ana, la de Tejas Verdes - Anna, la de Tejados Verdes - Anne, la de Tejados Verdes
Título original: Anne of Green Gables
Serie: Sí (al menos ocho libros)
Primera edición: L.C. Page & Co., 1908.
Edición que leí: Emecé, 2015.

Sinopsis: Anne, la de Tejados Verdes es un clásico de la literatura juvenil, leído por muchas generaciones. Su autora, así como Louise May Alcott con Mujercitas o Lewis Carroll con Alicia en el país de las maravillas, ha creado un universo teñido de lirismo y encanto en el que la infancia brilla como protagonista.Una huérfana pelirroja, pecosa y soñadora se halla internada en un hospicio. Dos hermanos solterones, Marilla y Matthew, deciden adoptarla y llevarla a su granja, Tejados Verdes. Al principio aparece una cadena de obstáculos y rivalidades que Anne, con su chispa, buena voluntad y carácter, que se volverá inconfundible a lo largo de la saga, sortea con inocencia y sensibilidad.
Con destreza literaria, Lucy M. Montgomery teje con fineza y humor la trama de la convivencia diaria en un pueblo al que la fantasía de una niña convierte en un universo encantado. En esta primera entrega, la imaginación alocada de Anne cambia para siempre la vida de los habitantes de una pequeña aldea situada en una remota región de Canadá.


Bueno, déjenme explicarme. ¿Qué quiero decir con que les recomiendo un libro que, durante un tercio, no disfruté? Es... complicado. Este primer libro de la serie canadiense clásica de Lucy Maud Montgomery tiene un tono muy agradable, una narración dulce y amable (y bastante veloz, lo cual me sorprendió), y personajes simpáticos, no sin cierta profundidad, pero de los que se muestran solo algunas facetas en un principio como solemos esperar de un libro infantil. Todo esto es positivo.

Lo negativo, o no, quizás no, pero la razón por la cual me costó muchísimo meterme en el libro fue, en realidad, la causa de su nombre... Anne. Anne es un personaje tremendamente insoportable. Habla de a páginas enteras y se va por las ramas con descripciones ridículas (y a nuestros ojos, arcaicas) de cosas a las que rara vez uno les presta atención o cree que son importantes. Este es el punto débil del libro, pero, también es su punto más fuerte. Verán, el libro es bien consciente de que Anne es insoportable, se lo dice Marilla, se lo escucha en la falta de respuesta a preguntas que jamás se había planteado por parte de Matthew, en las reacciones de sus compañeros y amigas, y la de todos los vecinos y extraños que Anne se encuentra.

Anne es un personaje que desestructura todo. Parece loca por momentos, pero si uno lee entre líneas se da cuenta de que nos encontramos ante una niña muy inteligente a la que la vida, por muchas razones, jamás le ha permitido ser quien es, pero aún así ella se esmera en serlo con esa fortaleza maravillosa y sumamente inocente que solo puede tener una niña. Por la pobreza de donde viene, por la falta de padres, por ser mujer, Anne nunca pudo desarrollar con libertad su imaginación desbordante y compartir sus opiniones (y Anne tiene opiniones de tooodo) con un oído dispuesto. El llegar a Tejados Verdes, aunque fuera en circunstancias poco propicias, le cambia la vida, le permite ser quien es, pero, más importante, le da una razón para vivir a su familia adoptiva y le permite a su comunidad expandir sus horizontes. Todo esto gracias a una niña que jamás cierra la boca y cuya imaginación suele jugarle malas pasadas.

Anne va creciendo en el libro y poco a poco empieza a hablar menos, a ser más precisa, a desarrollar su capacidad con madurez. Llegó un momento del libro en que no pude evitar sentirme apegada a Anne, apegada a la niñez que iba desapareciendo, recordando a la mía propia. Anne crece y de pronto te das cuenta de que tú también has crecido y de que entiendes a esa niña que no para de hablar, que hasta la extrañas.

Por eso no puedo dejar de recomendar este libro. Puede ser cuesta arriba el comienzo, pero eso no es más que el reflejo de la propia vida, que suele ser cuesta arriba hasta que te das cuenta que ya estás aquí, que estás jugando el juego y que, al final, los tropiezos valían la pena.



sábado, 12 de agosto de 2017

It's Always a Vampire (IIAAV #1)

El arrendador


Rara vez dejaba la planta alta. Era una decisión logística más que otra cosa. Desde que se hubiera hecho con aquella casa en Calgary, esta había pasado de mano en mano durante años, pero jamás se había vendido. Ese era solo parte de su plan, la otra parte entraba en juego cuando caía el sol y estaba bien despierto. Para encontrar su equivalente al café de las mañanas debía permanecer paciente y en las sombras, era solo cuestión de tiempo, pero no podía darse el lujo de pisar la planta baja, nadie iba a entrar si lo escuchaban moviéndose al lado de la puerta. Los humanos no era tan idiotas.

A veces era necesario que saliera a buscarlos. Incitarlos a ir. Atraerlos con una pizca de su buena predisposición. Engañarlos, básicamente, con la idea romántica de acercarse a la vieja estructura abandonada. Valía la pena, era la mejor forma de conseguir lo más dulce de la especie: sus jóvenes.

Había estado trabajando en ello durante semanas. Había un grupete de adolescentes un tanto trastornados en la secundaria más cercana. Amaba a los adolescentes trastornados, no tenía que crear grandes excusas para hacerse con ellos, básicamente aparecían de forma voluntaria y a veces ni siquiera debía hacerse pasar por algo que no era. Nada mejor que la comida haciendo todo el trabajo por uno.

Estaba a punto de salir a buscarlos para continuar su delicado trabajo de convencimiento cuando escuchó el sonido de dos motores desacelerándose en la entrada. No estaba esperando a nadie, pero tampoco iba a despreciar a un invitado.

Se quedó cerca de las escaleras, escuchando. Sintió prontamente dos pares de pies acercándose lentamente a la puerta. Había duda en la forma en que se estaban acercando. No podía culparlos, después de todo, él estaba allí, muy cerca de ellos y, a pesar de los implacables intentos que los humanos tenían para eliminar sus instintos, había cosas, como él, que no podían eliminarse fácilmente. Una de las personas se acercó primero, con un poco más de seguridad. Supo entonces de qué se trataba todo aquello... la casa había vuelto al mercado.

Se decepcionó un poco, iba a tener que seguir trabajando en los adolescentes, aquellos invitados inesperados no eran la clase de población con la que podía hacer lo que se le diera la gana. Pero no iba a dejar de ser divertido verlos reaccionar.

El agente inmobiliario dio un paso adentro mientras comenzaba su propio trabajo de engaño y convencimiento. Después de todo, solo a un loco se le ocurriría vender una casa en aquel estado de deterioro, o mejor dicho, solo a un loco se le ocurriría comprarla. El cliente apareció después con los ojos fijos en la completa oscuridad de la casa, casi de inmediato dudando de sí mismo... razonablemente.

Se movieron unos pasos más hacia el interior, probablemente reprochándose el uno al otro no haber llegado más temprano, cuando el sol todavía podía servirles de ayuda para guiarse, y sintiéndose bastante ridículos por no recordar que allí no había luz eléctrica. No había mucho que pudieran hacer allí, pronto esa idea llegaría a sus pequeños cerebros, pero él no podía dejar pasar la oportunidad para asegurarse que nunca, jamás, volvieran a aparecerse por ahí.

El cliente se había movido lentamente hacia la escalera. Aquel era el momento perfecto.

−¡Ya bajo! −dijo con la voz más amigable que pudo construir, no sonaba a él, y eso era algo bueno.

Se movió un poco para poder ver la reacción en sus caras. Valió la pena. El agente inmobiliario dio un paso hacia atrás, seguramente pensaba −en estado de shock− que todo lo que le habían dicho sus compañeros sobre la propiedad era cierto. Probablemente se maldecía por haber sido el confiado valiente que aceptara vender aquel lote de tierra que nadie más, tanto más viejos y experimentados que él, había logrado vender o simplemente habían rechazado de cuajo. El posible comprados parecía confundido, su cara demostraba un escepticismo temblequeante, rajado, que aún se forzaba por permanecer.

Él rio. Amaba la cara inerte, fuera de sí, que los humanos colocaban al enfrentar su presencia. La armonía profunda y antinatural de su risa fue razón suficiente para sacar a ambos hombres de la casa. No habían dado una sola vuelta a la planta baja y ya se retiraban a sus autos como comandados por una fuerza poderosa.

Tan solo por diversión, y al ver que ya las estrellas cubrían el cielo, se decidió a seguirlos. Agente y cliente se dedicaron una mirada rápida.

−Ya... ya no estoy interesado en la compra de la propiedad −tartamudeó buscando las llaves del auto.

−¿Por qué no? −escucharon a sus espaldas.

Si los humanos hubieran volteado en aquel instante lo habrían visto, sonriendo abiertamente, casi de forma amigable. Pero no voltearon, por supuesto que no. Los autos salieron despedidos a la ruta y desaparecieron en la distancia prontamente, como debía ser.

Él volvió a la casa antes de que dieran las nueve, acababa de ver la luna llena y debía preparar el lugar. Esa noche vendrían los encapuchados del barrio a hacer el ritual ridículo que repetían cada mes desde hacía casi un año y esta vez habría un accidente. El pensar en ello le aguó la boca. Sería una noche divertida.


Basado en el video: Top 3 Scariest Canadian Urban Leyends of All Time! de Kaylena Orr

Aniversarios y nuevas secciones

Buenas a todos, ¿cómo han estado? El miércoles pasado en mi entrada sobre desesperaciones escrituriles les comenté que iba a empezar una nueva sección literaria y en esta entrada quería hablar un poco sobre ella, ya que el primer episodio saldrá en unas horas y creo que es necesario hacer algunas explicaciones.

Pero antes que nada, me gustaría decir algunas palabras sobre la primera novela que publiqué: Vampyra. Este 5 de agosto se cumplieron los seis años desde que terminara de escribirla. Una historia uruguaya y con vampiros (bueno, una vampira), que mezcla algo que me gusta muchísimo escribir con algo que me cuesta muchísimo escribir y que, de algún modo, funcionó perfectamente para crear una historia. Quiero decir aquí, a ojos de todos, que no descansaré de luchar por esta historia, creo en ella, y sé que algún día no tan lejano lograré una publicación tradicional y cuidada. Y dado que este es el mes de su cumpleaños me pareció adecuado inaugurar aquí la primera sección literaria del blog: IIAAV.

La sección It's Always a Vampire (IIAAV) nació de días escuchando videos de YouTube sobre experiencias paranormales. De ellas siempre nacían preguntas y curiosidades sobre cómo podrían ser ciertas si tratara de pensarlas en el mundo real con lógica real, pero también surgían locas fantasías de cómo podrían ser ciertas desde la perspectiva de la criatura que las causa. Todo esto desencadenó tardes y noches bastante divertidas con el doble de historias de las que escuchaba, teniendo en cuenta las dos versiones que mi cerebro imaginaba por fuera de la original, y decidí a raíz de ello abrir una sección de cuentos en la que escribo algunas de estas experiencias paranormales desde el punto de vista de la criatura. ¿Por qué siempre es un vampiro, se preguntarán? Porque las mitologías vampírica son ricas en monstruos que llevan ese nombre único pero que tienen mil caras, mil causas y una sola cosa en común: querer alimentarse de los pobres e indefensos seres humanos.

Imagen para la sección, inspirada en mi pequeña Vampyra
Dado que los vampiros, cualquiera sea su forma, tienden a ser seres relativamente inteligentes, los elegí a ellos como eternos causantes de los males paranormales. ¿Por qué el título en inglés? Porque la mayoría de los youtubers que escucho tienen como lengua el inglés y es en ese idioma en el que se encuentran una mayor cantidad de historias que se reparten en todo el mundo.

Desde ya explico que esta no pretende ser una sección de cuentos de terror necesariamente, sino una sección de historias que nacieron a partir de historias... y que la más de la veces son bastante humorísticas.

Esta noche, cuando el reloj marque las 00:00 h (en Uruguay, -3:00 GMT) saldrá a la oscuridad la primera de ellas. ¿Están preparados?

miércoles, 9 de agosto de 2017

Pequeñas desesperaciones escrituriles y cómo superarlas

Hola a todos, ¿cómo han estado? Hoy comienza en el blog un mes de cambios y nuevas secciones, tenía otra entrada programada para el día de hoy, pero como no estaba convencida de lo que había escrito y se trataba de un tema serio, decidí cambiar el tema de escritura por otro que igualmente está muy relacionado con el futuro de este blog.

En este episodio de Pequeñas desesperaciones escrituriles y cómo superarlas (supongo que ahora tendrá que convertirse en una serie, dado que es imposible que hable de todas ellas en una sola entrada), hablaremos de uno de los mayores desafíos a los cuales un escritor debe enfrentar: ponerse a escribir. Está bien, no hay que tener dos dedos de frente para darse cuenta de que si un escritor no escribe es muy difícil que el escritor sea escritor, sin embargo, es un problema muy común para todos nosotros, desde los que recién comenzamos hasta los que tienen varios libros publicados en su haber.

Existen miles de razones por las cuales un escritor no escribe. Considero que la mayoría, si acaso no todas, están relacionadas con problemas exteriores a sus escritos y su voluntad de escribir. Sucede a veces que un escritor tiene muchísimas ideas y muchísimas ganas de escribir pero aún así no puede hacerlo.

En el día de hoy no voy a discutir las causas, sino que voy a ofrecer algunos posibles alivios para esta desesperación cotidiana en la vida del escritor. Primero van a ir algunos muy obvios, pero es que a veces los escritores nos colocamos obstáculos de forma inconsciente y es importante ser consciente de ellos e intentar destruirlos.

No pienses: el acto de pensar usualmente implica que el escritor insiste en perfeccionar y editar lo que está escribiendo mientras lo está escribiendo. Esto NO es sano. NO debe hacerse bajo ninguna circunstancia, pero definitivamente vas a hacerlo, así que sé consciente de ello y cuando empieces a editar: no pienses. Siempre sigue adelante, escribe y piensa en la oración que sigue, y escribe esa también. Ya tendrás tiempo para editar cuando tengas tu primer manuscrito, no vale la pena hacerlo antes. Recuerda: No pienses, escribe.

Usa esquemas: de acuerdo, escribes sin pensar, pero te das cuenta de que no sabes cómo seguir y tan solo por eso empiezas a dudar de ti, de tu capacidad como escritor, de que lo que estás haciendo siquiera pueda llamarse escribir y que tu nombre tal vez sea Roberto, ¿o era Rigoberto? De acuerdo. Este es un muy buen momento de dejar la computadora y volver al ancestral papel. O si ya escribías en papel, dar vuelta la página o ir a un cuaderno especial que dediques a este otro trabajo. O quizás también puedas esquematizar en computadora, personalmente no es mi método favorito y suelo tener doble ventaja si escribo los esquemas en papel. Los esquemas pueden ser cualquier cosa, desde el esqueleto entero de la novela o cuento hasta las escaletas de cada capítulo o escena. La idea es que no tienes que escribir lindo aquí, a veces ni siquiera tienes que escribir, con un dibujo es suficiente. Los esquemas pueden ser bilingües, si te resulta más fácil escribir resúmenes en una lengua diferente. Lo que intento decir es que el esquema es el lugar para el caos, tienes permitido ir y venir y tienes permitido pensar. Pero solo puedes pensar aquí, no cuando vuelvas a tu archivo y sigas escribiendo la escena que lograste desatascar en los esquemas.

Tómate vacaciones: No no estoy diciendo que dejes de escribir, aunque si hace muchos meses que vienes escribiendo algo y de pronto te bloqueas quizás sí sea una buena idea. Estamos hablando de personas que, como yo, hace meses que no escriben, tienen todo esquematizado y liberan su mente de pensamientos pero la página insiste en quedar en blanco. Bueno, quizás sea el momento de bajar un cambio. Lo importante es mantenerse escribiendo y a veces para llegar al nivel de confianza que uno quiere tener para escribir x proyecto, se necesita aumentar la autoestima general que uno tiene hacia su capacidad escritora. Sugiero entonces entrar en proyectos alternativos que carezcan del valor que tiene tu proyecto principal, que sirvan principalmente para ponerte a escribir y obligarte a escribir, para mantenerte practicando, pero donde la calidad y la originalidad no sea la traba. Donde puedas escribir lo que sea para mantenerte aceitado. En este momento eres como un deportista en recuperación, no vas a salir a hacer una ironman, pero una trotadita por la rambla no te caería mal.

¿Un ejemplo de esto? Bueno, primero que nada, estas entradas. Aunque parezca extraño, escribir en el blog me ha ayudado a escribir en general, todavía no llego al nivel que necesito para poder seguir mis proyectos empezados, pero sin duda me está dejando en el camino. Aquí, mientras les doy tips, me estoy obligando a escribir y cada palabra que escribo me deja más cerca de mi meta. Con esto quiero decir que el ejercicio de escribir en un blog, aunque sea sobre temas completamente ajenos a tu proyecto o incluso a la literatura, te mantendrá con los dedos sobre el teclado y la perspectiva de dejar al blog desierto sin nuevas entradas te mantendrá pensando nuevas ideas.

En segundo lugar, podré como ejemplo algo que no llegará a este blog hasta el sábado a medianoche, y es una nueva sección literaria. En esta sección me obligaré a escribir pequeñas historias que no tienen que llevar el peso literario que sí llevan mis otros proyectos, de esta forma, puedo pensar como escritora sin la presión que lleva escribir un gran proyecto. Es otra forma de ejercitar la gran máquina literaria y sugiero lo mismo para quienes están en mi lugar. Si no se animan a hacerlo público (aunque creo que eso es parte de la rehabilitación) por lo menos pueden dejarlo en un lugar aparte, donde escriban sus ideas que en un futuro puedan servirles para algo. Recuerden que toda idea sirve, y por eso es que nunca eliminamos nuestros escritos (por más terribles que sean).

Para escribir historias de práctica hay muchas herramientas que podemos usar. Existen en el mundo lugares donde todos los días te dan una serie de palabras y te instan a escribir con ellas una pequeña historia. También puedes escribir una historia como respuesta a otra (siempre y cuando des reconocimiento a la historia original). Puedes escribir una escena con personajes que ya tienes, pero que nunca va a sucederse en tu historia por mil razones, esto te permite relacionarte más con tus personajes y a la vez escribir más cómodamente pues ya conoces las circunstancias que rodean al todo.

Hay miles de recursos para escritores para hacer este tipo de historias de práctica que te ayudan a mantenerte en forma, y están todos a solo un clic de distancia, es la magia de Internet pero, por supuesto, no puedo irme sin darles algunas opciones para que practiquen. Me gustaría que, si las usan, me etiqueten de alguna forma, así puedo ver sus creaciones.

Opción 1
Una taza de café con sal. Las tres de la mañana. Ruidos sospechosos del apartamento de arriba.

Opción 2
Un batallón de esbirros del mal. Olor a quemado. Un caballo de juguete de madera.

Opción 3
Un estudiante rechazado por el comité del máster. Un mensaje de un número desconocido que lo llama por nombre de pila. Una chica con un tapado amarillo que siempre aparece a la tercera cuadra cuando él sale de su casa.

¡Diviértanse! ¡Podemos derrotar a nuestros demonios escrituriles! ¡Vamos que vamos!

lunes, 31 de julio de 2017

Te recomiendo un libro (o tres) #2

¡Buenas a todos! ¿Cómo han estado? Este lunes les vuelvo a traer una entrega más de Te recomiendo un libro. Esta vez le toca a la trilogía El Mar Quebrado de Joe Abercrombie, compuesta por: Medio rey, Medio mundo y Media guerra. Sí, vengo a recomendarlos a los tres, ¿por qué?, porque toda la trilogía es una de las mejores historias de ¿fantasía? que leí el año pasado (¿se preguntan por qué los signos interrogativos?, ¡qué lástima!, van a tener que leer para saberlo).



Autor: Joe Abercrombie (1974, Lancaster, Reino Unido), @LordGrimdark en Twitter.
Título de la trilogía: El Mar Quebrado
Libros que lo componen: Medio Rey (2015), Medio Mundo (2015) y Media Guerra (2016).
Títulos originales en inglés: The Shattered Sea: Half a King, Half the World, & Half a War 
Edición: Fantascy
Páginas: 384, 448, 448 (respectivamente)
Sinopsis del primer libro: «Juré vengarme de los asesinos de mi padre. Seré medio hombre, pero pronuncié un juramento entero.»
Yarvi, el hijo menor del rey, nació con una malformación en una mano que ha llevado a todo el mundo, incluso a su propio padre, a considerarlo «medio hombre». Por eso, en lugar de formarse como guerrero, al igual que el resto de varones de su estirpe, se ha dedicado a estudiar para convertirse en uno de los clérigos del reino. Sin embargo, en la víspera de la última prueba para ingresar en esta poderosa orden de sabios, a Yarvi le llega la noticia de que su padre y su hermano han sido asesinados. Él es el nuevo rey.
Pero tras una terrible traición a manos de sus seres queridos, Yarvi se encontrará solo en un mundo regido por la fuerza física y los corazones fríos. Incapaz de llevar armadura o de levantar un hacha, deberá afilar y agudizar su mente. Cuando se juntan a su alrededor una extraña hermandad de almas perdidas, descubrirá que esos compañeros inesperados tal vez puedan ayudarle a convertirse en el hombre que quiere ser.


¿Por qué esta trilogía es importante para mí? Porque me dio magia cuando más la necesitaba, no magia literal (aunque quizás un poco) sino magia literaria. Necesitaba leer un libro como este, y después de devorarme el primero (que me regaló mi novio para nuestro aniversario), no pude dejar pasar ni el segundo ni el tercero y los compré en el segundo que los vi y leí con igual pasión.

Literatura épica bastante cruda, pero lo suficientemente justa, con idas y venidas, con engaños políticos e historias matemáticas para quién se queda con qué si tal mata a cual. Todo puede suceder y si a alguien le sirve de alguna forma, va a suceder. Un libro donde tu carga emocional hacia los personajes paga, donde quizás te sientas traicionado pero siempre tengas una cesta donde dejar los huevos.

Creo que seguramente es una historia que no debería gustarme, es cruda, es real, es al punto y no va a andar perfumándote a nadie (eso sí es literal, los personajes huelen mal y lo tienes muy claro). No hay límites a las traiciones, nadie es dueño de nada más que de sí mismo y todo puede destruirse por la vil voluntad narcisista de una sola persona. Además hay barcos y agua, y las historias dependen mucho de esos barcos y esa agua (y quien me conoce sabe bien que detesto la literatura marítima), sin embargo, es el segundo libro, el que sin lugar a dudas se pasa más en un barco que en tierra, el que más me gusta (supongo que Medio Mundo es la excepción a la regla).

Es una historia que se vale más en lo que cuenta de que en quién la cuenta (algo que no suele gustarme, porque prefiero a buenos personajes sobre buenas historias), sin embargo tiene personajes maravillosos. Creo que he llegado a querer incluso a los personajes odiosos. Son... humanos, muy humanos, y su dolor y pecados son tan humanos como sus deseos y sus virtudes.

Es una historia épica con un final que jamás había visto en la literatura (no implica que sea original, solo que yo no lo había visto jamás), y aunque en algunos momento puedes tener tus ideas al respecto, de todas formas te agarra desprevenido.

El primer libro se lee en un vuelta y vuelta, te mantiene al hilo, sin saber bien qué pensar respecto a los personajes, absorbiendo el modo de vida de este mundo nuevo, con aires medievales nórdicos. Es también una historia velada de superación, con Yarvi como personaje principal, un rey que no puede serlo, un príncipe discriminado por su mano deforme y casi sin dedos.

El segundo libro nos muestra a dos personajes nuevo como líderes de la historia: Espina Bathu, una joven forzada a luchar para demostrarle al mundo que es fuerte y que merece el lugar que cualquier otro guerrero hombre puede alcanzar y Brand, quien es sinceramente el ser humano más bueno que tiene ese mundo (lo cual, para él, no es algo demasiado virtuoso). Ambos se ven obligados a embarcarse (literalmente) a un destino incierto

El tercer libro reúne a todos nuestros protagonistas y personajes de los libros anteriores y agrega a dos punto de vista claves: la princesa Skara (que es princesa de nada, ya que su pueblo ha sido reducido a cenizas) y Raith, un guerrero aparentemente amoral que solo quiere beneficiarse a sí mismo y a su hermano gemelo.

Me veo tentada a seguir hablando de esta historia, pero hacerlo sería spoilear inevitablemente. Solo diré que es una experiencia que vale la pena y que todo aquel amante de la fantasía épica, de las historias de traiciones y venganzas, de los mundos oscuros y misteriosos y hasta de las distopías, debería darle una oportunidad. Son tres libros muy cortos que se leen con mucha facilidad. Y, para aquellos amantes del libro como objeto: tiene unas portadas preciosas y lomos que combinan.

Pueden encontrarlo en cualquier librería y, sino, recuerden que los libreros están para ayudarlos y que ¡solo basta pedirlo para que ellos lo encuentren!


¿Eres lector? Esta es tu encuesta

¡Hola a todos! ¿Cómo han estado? ¡Muchas gracias por las repercusiones positivas que tuvo mi entrada anterior! Sin dudas seguiré publicando más sobre ese tipo de temas, no solo porque me parece esencial discutirlo, sino porque parece que ¡ustedes tienen muchas ganas de discutirlo también!

Esta vez no vengo con un tema nuevo, sino con un recordatorio. Hace dos semanas mi novio y yo publicamos la Encuesta Lectora - Uruguay y ¡recibimos una repercusión alucinante! Sin embargo, me parece que podemos alcanzar a más lectores, especialmente a más tipos de lectores y por eso me paso por aquí hoy, para recordarles que esta encuesta existe, sigue activa hasta el 8 de agosto y nos encantaría que llegue a la mayor cantidad de lectores posible.

Si ya la hicieron, les traigo algunos datos interesantes y el pedido, con mil por favores y gracias, de que compartan esta entrada o el enlace directo a la encuesta. Si no la hicieron, ¿qué están esperando? Quizás estos datos los entusiasme a participar, y si así es: ¡gracias, gracias, gracias!

¡Más de 100 personas han participado en la encuesta!

El 70 % de los encuestados son mujeres.

La mayoría de las personas le dedican entre 1 y 5 horas a la lectura de forma semanal.

Una gran mayoría prefiere la noche para iniciar sus lecturas y solo el 20% prefiere la mañana.

El 90 % prefiere el formato físico al digital.

¡Más de la mitad de los encuestados tienen entre 18 y 35 años!

¿No te encuentras entre estas mayorías? ¿Quieres hacer tu voz valer? ¡Pasa por este link y forma parte de la Encuesta Lectora - Uruguay!


miércoles, 26 de julio de 2017

Narrativas tóxicas en la literatura juvenil

Buenas a todos, hoy les traigo una entrada diferente. Antes que nada, una advertencia, esta entrada tiene un contenido metaliterario pero maduro, está principalmente dirigido a padres de adolescentes, adultos lectores de juvenil, escritores de juvenil y editoriales que publiquen dentro de la división juvenil. Este es un blog literario en un sentido expansivo de la palabra, aquí podrán encontrar recomendaciones de libros (¡por cierto, la próxima está pronta y sale el 31!), noticias literarias sobre mis libros o sobre eventos literarios fantásticos y, también, algunas entradas como esta, un poco más metaliterarias.

Les cuento que no hago reseñas por dos motivos: el primero es porque siempre odié hacer resúmenes, y en 12 años de estudios primarios y secundarios y tres carreras universitarias (una terminada, de otra recibida y una recién empezada), lo que dan en total unos 20 años de estudios, jamás me han resultado útiles; el segundo es porque me niego a hacer una reseña negativa, no solo porque sería como una doble tortura para mí, sino porque, además, quiero que este blog sea, dentro de lo posible, un lugar positivo. Por eso prefiero recomendarles lecturas que me hayan encantado o que, por alguna razón, considero que son importantes para la experiencia lectora o escritora, pero no hago reseñas.

Pero los malos libros son inevitables. Malos en un sentido general: mal narrados, mala historia, malos personajes, malo para mí. Y como es imposible ser un lector y jamás encontrarse un libro que por cualquier razón uno se pregunte: ¿por qué? ¿POR QUÉ?, esto es lo que me ha sucedido hace poco y ha resonado de forma muy fuerte en mi interior.

Como he dicho que yo no hago reseñas y que quiero mantener este lugar como un lugar seguro no pienso dar nombres, solo diré que es un libro de literatura juvenil uruguayo y que contiene varios de los temas tóxicos que yo detesto y creo peligrosos en los libros para adolescentes y que he visto repetirse de una u otra forma en varios libros de mis compatriotas (y que busco eliminar en mis propias escrituras) y por eso creo necesario hablar del tema.

Escritores uruguayos, editoriales uruguayas, lectores uruguayos.... TENEMOS QUE HABLAR.

Tenemos que hablar porque estamos en el año 2017. A ustedes les parecerá que no es de gran importancia, pero lo es. Lo es porque estamos en un mundo donde la conexión es casi infinita y no tiene límites de edad, donde fácilmente y por pura curiosidad normal en los jóvenes se pueden acceder a lugares muy peligrosos en la web, si no tienen idea de qué hablo porque a ustedes la tecnología les da lo mismo y les parece que está bien que un niño de 10 años tenga acceso ilimitado a Internet, les sugiero que abran Google y escriban Deep Web o Dark Deep Web (les aseguro que los adolescentes y pre-adolescentes ya saben qué es). Lo es porque, como tutores de la generación de menores de edad tenemos la responsabilidad de cuidarlos de un montón de peligros que generaciones que fueron adolescentes antes del 2000 no tuvieron que pasar, y aun quienes sí fuimos adolescentes en la época del MSN, no tenemos idea de lo que tienen en frente las otras generaciones, elementos que les dan más accesibilidad, más rápido y a más lugares.

¿Y esto qué tiene que ver con los libros? TODO. ¿Por qué? Porque cuando les damos el único medio de comunicación que ha sido cuidado, corregido y editado hasta el cansancio, resulta que seguimos exponiendo a estos chicos a narrativas tóxicas.

¿De qué hablo? Déjenme expresarles algunas teorías literarias que he formado a raíz de continuas lecturas decepcionantes. En algún momento todos los escritores hemos caído en alguna de ellas, y que estén ahí no significa per sé que estén mal, pero que sean defendidas por la trama del libro en que se encuentran sí es peligroso. Estas son:

La teoría de la obsesión = amor puro: la idea de que una chica/chico que te persigue a todas partes, se te tira arriba y hace cosas «románticas» (por favor, abran muchas comillas aquí... y luego ciérrenlas que hace frío)  tiene el derecho de besarte, que está bien que te toque aunque no quieras, porque total tú no sabes nada de relaciones, porque tienes 15 o 16 años.

La teoría de los niños sexólogos (se complementa con la anterior): la idea de que todo quien está en el liceo ha tenido sexo (y mucho, tanto que son unos expertos sexuales), y si eres el personaje principal, quitarse la horrible y vergonzosa virginidad será indudablemente parte de su camino al crecimiento (da lo mismo si el libro hablaba de derrotar a un dragón en 18 de julio, primero has de tener sexo, solo luego encontrarás la fuerza interior que te hacía falta para lograrlo). Porque es claro que es imposible crecer sin tener sexo y todos los dioses te libren que tengas sexo cuando te sientas seguro y cómodo, aunque signifique que tengas 18, 20, 25 o 30... ¡oh, dioses!, ¡vírgenes de 30!, ¡sálvese quien pueda!, ¡corran antes de que nos peguen la virgi... ¿nos quiten la no virginidad? (será por estas incoherencias que el concepto de virginidad me resulta insulso y vacío... pero anda, trauma a nuestros adolescentes con que sí o sí tiene que encamarse con alguien, parece una narrativa muy interesante y necesaria, y no una parte de la trama que fácilmente puede borrarse sin cambiar absolutamente nada la mayor parte de las veces).

La teoría del adolescente de goma: la idea de que el adolescente puede hacer todo, todo, TOOODO, incluso aquellas cosas con las que los adultos se dan la cabeza en la pared. Esto se debe a que probablemente los adultos del libro han hecho eso mismo y por eso son incapaces de ver actos muy claros que suceden frente a sus ojos y hacer algo al respecto, algo, ya sabes, maduro y adulto. No, dejemos que el adolescente haga eso... suena lógico. Y que no se queje, que no le parezca mal y, principalmente y bajo ninguna circunstancia, que le pida ayuda a un adulto competente. Pedir ayuda está prohibido.

La teoría del adolescente talle único: la idea de que todos los adolescentes pasan por las mismas circunstancias de vida y las viven de la misma forma y tienen una única forma de pensar. Que normalmente incluye: pensar que su virginidad es una enfermedad; que está gorda (suele no serlo, lo cual es peor) o es demasiado flaco (porque no se le marcan los músculos a la Hércules de Disney); que los que están con la que le gusta son unos idiotas y que ella no se da cuenta de lo maravilloso y único que es él (cuando los otros son normales y él también lo es); que las que están con la chica que le gusta son unas regaladas y que lo único que quieren son sus músculos (no lo ven como ella que ve su «personalidad», lo cual ya de por sí convierte a todas las protagonistas en superheroínas, porque tienen el poder de ver cosas que nadie más ve); a todos les gusta hacer algo que los demás consideran raro (aunque no sea raro para nada); si es un lector o le gusta escribir o algo así, no tiene amigos, porque ¿dónde viste un escritor que tenga amigos?; pasa lo mismo si es muy inteligente o le va bien en clase; pero lo más probable es que el protagonista de literatura juvenil uruguaya sea un boludo, que apenas estudia pero mágicamente no se lleva nada a examen (o se lleve una o dos) y que capaz que tiene un hobby (como irse en bicicleta a la rambla o escuchar música) bastante normal, pero como su grupo de gente no lo hace lo convierte en el virgen de la clase... Entendamos que todos somos personajes principales de nuestras vidas y todos somos diferentes, ¿pero esta es la imagen que queremos dar a nuestros adolescentes? ¿si no hacés estas 10 cosas que están listadas aquí como normales VOS sos el extraño? (¡Me hacen vosear de la rabia!)

La teoría de él/ella tiene la culpa: esta teoría puede combinarse con las anteriores y me resulta una idea tóxica para fomentar en la literatura juvenil porque darse cuenta de que a veces NO HAY culpa o nadie tiene la culpa es parte de la madurez que debemos fomentar en todos nosotros, no solo los jóvenes. Suele, además, venir mezclada con una segunda teoría: teoría si lo amo es mío. La idea de que si amas el otro debe corresponderte, si amas y haces las cosas bien y eres cariñoso, el otro te debe ser tu pareja. No señores, esto no es así. Está buenísimo (cofcofnocofcof) joder con que existe la friendzone, pero al final del día los adultos sabemos, o deberíamos saber, que nadie tiene la obligación de amarte románticamente. A veces las personas te aman con todo su corazón, te aman más de lo que han amado a alguien en su vida, pero simplemente no tienen esa conexión química cósmica contigo. Te aman, y seguirán amándote, pero no quieren tener una relación amorosa contigo y no desean acostarse contigo tampoco. La madurez implica entender que a veces que alguien no quiera ser tu pareja no implica que no te esté amando todo lo que puede amar. Y este es el mensaje que debemos pasar a nuestros adolescentes, que obviamente aún no comprenden esto, o piensan que no es justo, o creen que el otro tiene la culpa porque ellos son perfectos novios/novias y es el otro el que es idiota, o un tercero del cual su sujeto de amores sí se ha enamorado. Estas dos teorías son de las más peligrosas que se siguen alimentando, dejaré que ustedes razonen por qué.

Hay muchísimas más narrativas tóxicas que considero que debemos abandonar a la hora de escribir, pero por hoy los dejo con estas. Quiero aclarar que no tiene nada de malo plantear narrativas con algunos de estos puntos, siempre y cuando lo marquemos y lo mostremos como lo erróneo, como algo tóxico.

Considero que lo principal a la hora de tratar temas complejos en la literatura es estar conscientes de que son eso: temas complejos. La sexualidad es un tema complejo, pero es más complejo si hablamos de sexualidad adolescente. El abuso y las relaciones abusivas son un tema complejo, y aunque entiendo que a veces la gente no se da cuenta que está escribiendo una relación abusiva, considero que es nuestro deber darlo a leer a lectores cero que entiendan del tema, que puedan notar problemas. Todo esto no significa que no debas escribir sobre una chica obsesionada con un chico al que no para de seguir, sino que no deberías jamás hacer que ese chico comience a «entenderla» y se enamore de ella porque ¡oh, cuánto amor le demuestra!, ¡cómo pudo ser tan ciego!

Comprendamos que ser adolescente, como ser un adulto, es un espectro enorme, infinito; que no podemos saber qué es ser adolescente, porque hay tantos adolescentes distintos como personas entre 13 y 17 años. Investiguemos, ahondemos en nosotros mismos, sí, pero también preguntemos a otros, veamos cómo ven otros ese momento de la vida y, recordemos, que cada tiempo histórico tiene sus grietas, cosas que solo quienes lo viven pueden ver, y por tanto debemos hablar con adolescentes si queremos escribir para ellos.

A los padres de adolescentes que de pronto se sienten preocupados por lo que su hijo o hija puede estar leyendo les pido que hagan lo que ya hacen: amen a sus hijos. Amar implica también: investigar la lectura, para ver si les parece adecuada a su nivel de madurez específico; charlar sobre lo que ven el la tele, el celular y los libros, para asegurarse de que no esté creándose una idea falsa de quien debe ser; interesarse en ellos y conversar los temas que pueden estar siendo difíciles de manejar, sin presionarlos, para que no se cierren ante los intentos. Si todo esto falla, solo queda repetirle con mucho cariño: «aquí estaré si me necesitas, para hablar de lo que tú quieras».

A los escritores: tratemos de eliminar clichés tóxicos de la literatura juvenil. No implica una literatura sin dolor, sin oscuridad, sino una literatura que no fomenta las prácticas peligrosas, la violencia como normalidad y el sentimiento de diferencia.

Podemos escribir sobre lo que sea sin necesidad de marcar la diferencia tajante que si no eres así no entras dentro del grupo, porque entendemos que la adolescencia que vivimos no es la adolescencia de todos. Podemos plantear la sexualidad adolescente sin reducirla a una escena hot en medio del libro. Podemos escribir sobre relaciones sin que nadie sea un acosador. Podemos hablar de adolescentes que hacen cosas maravillosas sin convertir a los adultos en inútiles mocos de troll.

¡Hagámoslo!

martes, 18 de julio de 2017

Encuesta Lectora - Uruguay

¡Buenas a todos! ¿Cómo han estado? Hoy vengo con una propuesta diferente.

Hace unos días mi novio y yo estábamos teniendo una de nuestras típicas conversaciones lectoras cuando el tema del promedio de lectura en Uruguay apareció y descubrimos un estudio (de hace ya varios años) que establecía que el uruguayo leía aproximadamente 1,5 libros al año. De inmediato se nos vinieron a la cabeza varios lectores que superaban (por varias decenas) ese promedio y comenzamos a tener una enorme curiosidad por saber cuál sería el verdadero promedio si quitáramos de en medio a los no lectores (que por supuesto son muchos y no ayudan demasiado con su total de 0 libros leídos al año).

Entonces tuvimos la idea de crear una encuesta lectora que pudiera darnos, a nosotros pero también a ustedes, esos datos interesantes sobre los hábitos lectores de los... bueno, los lectores. La encuesta tiene menos de veinte preguntas que se responden de forma sencilla (la mayoría con números), que los invita a reflexionar sobre ustedes mismos y a curiosear el panorama nacional.

Estará disponible desde este link (repetido al final de esta entrada para su comodidad) desde hoy 18 de julio hasta el 8 de agosto.

Después de recibir los datos, los procesaremos con nuestra hermosa máquina de pensar y los compartiremos en las redes (aquí, por supuesto, pero también en las demás redes sociales).

Así que, si puedes tomarte unos pocos minutos de tu valiosísimo tiempo de lectura para darle una ojeada a la encuesta, ¡te lo agradeceríamos mucho! Haz clic más abajo para entrar:



lunes, 17 de julio de 2017

Te recomiendo un libro

¡Bueeeeeenos día a todos! ¡Aparecí! ¡Sí, al fin! Después de meses de no estar bien de salud y de borradores que nunca llegaron a entrada, hoy regreso con una de las nuevas secciones del blog que se llama: Te recomiendo un libro. En esta sección no encontrarán reseñas, sino un resumen emotivo de mi encuentro con un libro y el porqué creo que ustedes deberían leerlo también.

Creo que no hay mejor manera de empezar la sección que con una autora de literatura fantástica uruguaya (¿pateando para mi lado de la cancha?, noooo, ¿dónde lo vieron?). Se trata ni más ni menos que de María Inés Silva Vila y su libro Felicidad y otras tristezas que es una compilación del libro del mismo nombre y de otra antología: La mano de nieve, que salió elegido como libro del mes de junio en el #Clubdelectura.uy.




Autora: María Inés Silva Vila (1927 - 1991)

Título: Felicidad y otras tristezas

Género: antología de cuentos fantásticos

Mi edición: editado por Biblioteca Artigas en 2011

Edición original: La mano de nieve (1951) y Felicidad y otras tristezas (1964)








¿Qué puedo decirles de este maravilloso libro? Que no pueden perdérselo, es un ícono de la literatura uruguaya aunque no lo haya sido en su momento y aunque incluso al día de hoy siga siendo ignorado terriblemente por aquellos que no son estudiosos del tema y que desconocen que acá en Uruguay también hubo escritoras fantásticas (en ambos sentidos), que fueron excelentes y que merecen mucho más que una edición de la Biblioteca Artigas (que es un honor formar parte, sin dudas, pero la mayoría de los escritores hombres que comparten ese honor tienen otras ediciones más visibles en el mercado). Pero no voy a hablar más sobre la injusticia que la crítica de la época ejerció sobre María Inés y sobre tantas otras escritoras uruguayas (o del color vómito de las cubiertas de la edición disponible), más que nada porque si consiguen este libro podrán leerlo por ustedes mismos en el prólogo de Graciela Franco que está muy bien armado (aunque sugiero que primero lean el libro y después lean el estudio preliminar), sino que me dedicaré al libro mismo.

Las historias que encontrarán en estos dos libros compilados siguen temas críticos de la existencia humana. El tema principal es la muerte, pero también podemos encontrar el significado de la vida, el recuerdo y el olvido, la dificultad de crecer, las injusticias sociales que pasan como rutinas, qué es la felicidad. Son cuentos fantásticos que entremezclan la realidad con lo imposible y que a menudo requieren de una segunda o tercera lectura. Eso sí, sin dudas el libro no va a dejarlos indiferentes. Todos tenemos al menos un cuento que logra llegarnos hasta el fondo del corazón, quizás porque María Inés revuelve nuestras propias inseguridades en un libro escrito entre sesenta y seis y cincuenta y cuatro años atrás que incluso hoy en día sigue vigente en un montón de aspectos.

Personalmente preferí la antología Felicidad y otras tristezas por sobre La mano de nieve, ya que la primera toca muchos más temas y tiene más luz que el segundo que se dedica enteramente al tema de la muerte, lo cual puede volverse repetitivo o incluso difícil de sobrellevar si no estás pasando por un buen momento. De cualquier manera, aunque tome a Felicidad como el libro superior (lo cual también tiene sentido ya que fue el segundo en publicarse y todo escritor evoluciona), creo que ambos son imprescindibles en la biblioteca del lector uruguayo y del escritor de fantasía (sin importar su nacionalidad).

Los invito a revolver las profundidades de su mente a través de lo cotidiano y lo maravilloso con este gran libro que considero uno de los mayores tesoros escondidos de nuestra literatura.

Si quieren conseguirlo, pregunten en su librería de confianza por la edición que presenté más arriba. Si no lo tienen, probablemente no tengan ningún problema en pedirlo y es muy económico.

¡Devolvamos a nuestras fantásticas a las librerías!

#fantásticasuruguayasenlibrerías


martes, 28 de febrero de 2017

¿Por qué disminuí mi objetivo de Goodreads de 50 a 20 libros?

¡Hola, gente! ¿Cómo están? ¿Me extrañaron? Hoy vengo con una entrada distinta. Si me siguen en Goodreads  habrán visto que en mi objetivo de lectura para este año me establecí tan solo veinte libros a pesar de que el año pasado llegué a leer casi 50.



Originalmente no era así. Con toda la felicidad de haber leído más de cuarenta libros, decidí el primero de enero que iba a establecer mi objetivo en cincuenta libros. Para usar el viento que traía en la camiseta y leer más.

¿Y entonces por qué decidí cambiar mis aspiraciones? En primer lugar, lo del viento en la camiseta ya era una mentira, hacía meses que estaba teniendo problemas para leer. Y, segundo lugar, bueno, es que me he dado cuenta que voy a tener un año complicado. Manejar trabajo (y conseguir nuevos trabajos para lograr tener, un poco al menos, estabilidad económica), estudio, tesis, novelas y marketing no es algo sencillo. No es imposible tampoco, pero tengo que tener en cuenta que también que sufro de ansiedad y estrés, lo cual ya me incapacita en muchos sentidos, porque hacer algo, cualquier cosa, ya es una lucha en sí misma. No le deseo a nadie tener que batallar para hacer lo más simple y por supuesto, no le deseo a nadie tener que batallar para hacer incluso aquello que aman.

Esa es mi situación actual, y me ha llevado a que me cueste muchísimo leer. Los libros electrónicos se han vuelto casi un enemigo, el incluso cuando tengo que estudiar algo o corregir algún texto. Prefiero tener que imprimirlo a obligarme a mirar a la pantalla cuando es mucho más difícil concentrarme de esa manera.

Y eso ni siquiera significa que pueda concentrarme en papel. Debo batallar para eso. Pero leer y escribir son gran parte de mi trabajo y mi estudio, no puedo darme el lujo de agregar estrés y ansiedad por no poder terminar mi meta lectora de este año.

Este año sé que podré leer poco, o al menos poco que pueda ser contado en Goodreads, y estoy feliz con esa decisión. Menos estrés para un año que ya de por sí viene muy cargado, con muchos deseos y responsabilidades, con preocupaciones mayores que da la vida y sin olvidarme de cuidar de mí misma.

Decidí que escribiría una entrada al respecto porque sé que mucha gente toma la cantidad de libros que lee para juzgarse a sí mismo, para decidir qué tan buenos lectores son basados en ello. Y no creo que nadie debiera juzgarse de esa forma, la vida ya es lo suficientemente complicada, la gente ya hace suficientes juicios hacia otros como que para además te derrotes a ti mismo con los tuyos.

No eres más o menos lector, mejor o peor lector por leer doscientas novelas o diez.

Eres lector porque amas las historias. Porque te fascina el objeto libro y lo cuidas. Porque te gusta leer, te gusta perderte en las palabras, aunque ahora no puedas, porque prefieres escuchar música o salir con un amigo para evitar tener un ataque de ansiedad. Eres lector porque hueles las páginas del libro recién comprado, y también aquellas de los viejos libros de tus abuelos o padres. Eres lector porque te gusta mirar a tu estantería y te emociona pensar en tu siguiente lectura... aunque tardes meses, eso no importa.

Eres lector porque no puedes pensar en tu vida sin libros, sin nuevas historias, sin viejas historias. Porque hay personajes que aún te esperan en los libros y que son parte de tu infancia, a quienes te gusta regresar y te hacen sentir en casa.

Eso es ser lector. No es la cantidad, sino el amor que sientes por ellos.

Por eso, si este año, como a mí, te toca leer menos por la razón que sea, no te sientas mal, siéntete orgulloso de las historias que leas y siéntete orgulloso de ti mismo por saber poner límites que te ayudarán a mejorar tu vida.

¡Espero que tengan una hermosa semana!

¡Feliz comienzo de marzo!